Casa JB se desarrolla como una vivienda de carácter reservado, donde la arquitectura protege la vida interior sin perder presencia hacia el exterior. Sus volúmenes sólidos, planos limpios y materiales pétreos construyen una imagen serena y monumental, mientras que el acceso se plantea de forma más íntima, como una transición hacia espacios de descanso, amplitud y contemplación. Más que abrirse por completo a la calle, la casa se contiene, generando una sensación de refugio para quienes la habitan.